Las actividades de Madrid on Rails están orientadas por una filosofía ágil y abierta, y se centran en las siguientes tecnologías y disciplinas emergentes:
El software de fuentes abiertas
Las aplicaciones de código abierto constituyen una alternativa flexible, ágil, potente y madura, capaz de satisfacer todas las necesidades de gestión de una empresa. Llamamos aplicaciones de código abierto u Open Source a aquellas que permiten consultar el código fuente y -con diferentes condicionamientos y restricciones- modificarlo y redistribuirlo.
La fuerza del software de fuentes abiertas reside en la Inteligencia Colectiva. Cuando alguien pone el código a disposición de la comunidad, puede esperar que el resto de los usuarios colaborarán en la detección y solución de errores, y realizarán sus aportaciones para mejorar el producto día a día. El software surgido de esta interacción continua es más completo y tiene una mejor calidad.
Ruby On Rails
Ruby on Rails es el framework (entorno de trabajo) que ha revolucionado el mundo del desarrollo web. Ya son muchas las empresas -procedentes de todos los campos de actividad- que han descubierto el potencial de Ruby On Rails, y han comenzado a trabajar en este entorno caracterizado por una productividad sin precedentes.
Rails es, posiblemente, el proyecto de código abierto más importante de los últimos años. Está basado en el lenguaje de programación Ruby, y se ha convertido en uno de los marcos de desarrollo web más productivos.
Rails permite crear aplicaciones basadas en la arquitectura MVC (Modelo Vista Controlador). Gracias a esta arquitectura, la lógica de negocio y la lógica de presentación están claramente separadas, de manera que la organización y el mantenimiento del código resulta mucho más rápida y eficiente.
Trabajando con Rails, podemos crear las aplicaciones web que las empresas necesitan en un plazo de tiempo excepcionalmente corto.
Menos es Más
Nuestra experiencia nos ha demostrado que concentrarse en las funcionalidades clave, en las que de verdad aportan valor al negocio de la empresa, es el mejor método para conseguir el software de gestión más adecuado.
La idea de que una aplicación es mejor cuantas más funcionalidades ofrece no siempre está justificada; mucho menos en el caso de las pequeñas y medianas empresas, que tienen estructuras reducidas, objetivos y tareas muy concretos, y cuentan con recursos limitados. Por eso decimos que, a la hora de construir la aplicación de gestión más adecuada, “menos” puede acabar siendo “mucho más”.
La filosofía Menos es más apuesta por la sencillez y la funcionalidad frente a la complejidad y las estructuras sobredimensionadas. Consiste, por tanto, en hacer muy bien aquello que resulta esencial, y en rechazar lo superfluo. Por eso, a la hora de desarrollar una aplicación nos centramos en aquellas funcionalidades que son básicas para realizar el desempeño diario, y no perdemos el tiempo en desarrollar otras funcionalidades de uso incierto o muy esporádico. Es decir, hacemos sólo aquello que es verdaderamente central e importante para tu negocio. Esta filosofía hace posible que trabajemos con mayor rapidez y agilidad, y nos permite conseguir un nivel de calidad muy elevado.
Desarrollo ágil
La clave del desarrollo ágil está en la capacidad para incorporar los cambios con rapidez y en cualquier fase del proyecto. Por eso, los métodos de desarrollo ágil ponen el énfasis en la comunicación “cara a cara” más que en la generación de documentación, y en la acción más que en el análisis. Se trata de gestionar los cambios con agilidad, y para lograrlo se trabaja mejor con equipos pequeños, rápidos y flexibles, en el que todos los componentes están abiertos al cambio y la innovación.
El Software como servicio
El Software como Servicio (SaaS, del inglés Software as a Service) es un modelo de distribución de software en el que la compañía de IT se encarga del mantenimiento y soporte de los programas y aplicaciones utilizados por el cliente. En otras palabras, el cliente tiene el sistema hospedado en la compañía de IT, por lo que dispone de las aplicaciones y servicios a través de Internet, y no necesita realizar instalaciones, ni preocuparse de la configuración, el mantenimiento y la solución de problemas.
La consecuencia principal de este modelo es que el usuario ya no tiene que preocuparse por la tecnología, y puede concentrarse de lleno en las tareas que realmente aportan valor a su negocio. Esto se traduce en una mayor eficiencia, y en unas mejores oportunidades de crecimiento.
El ejemplo más popular de Software como servicio es Gmail, el correo webmail de Google, al que los usuarios pueden acceder desde cualquier punto con conexión, y desde cualquier terminal, sin necesidad de instalar ningún programa.